|
Ya
llevó de meses que no bajó en pista. Quien lo ha visto, sábado pasado, se
habrá percatado indudablemente de lo que Davide fuera emocionado en
sentarse de nuevo sobre un kart después de un período de ausencia completa
de las pistas.
Semejó feliz como un niño a que se regala un juguete nuevo, y
efectivamente por él otro no es que un bonito juego. Tenemos pero tenido
modo de ver un Davide diferente en cuanto ha vestido el casco. Después de
alguna vuelta para retomar confianza con el medio, ha ido más fuerte que
su mejor vuelta en absoluto al kartodromo "vincenza", bajándolo de más de
7 décimos de según y en condiciones no ciertamente perfectas.
Un resultado que hace bien esperar quién en Davide cree realmente. El
joven siciliano no ha parado nunca de creernos pero el automovilismo, como
sabemos, es duro que afrontar si no se tiene una sólida base económica a
los hombros.
Fue este el motivo del momentáneo alejamiento de Davide de las carreras
pero, retomando una reciente frase del mítico Zanardi, para un piloto
parar de correr es hacer como parar a un gato de cazar un ratón.
|