|
(m.d.) Querido Davide, por ti no podemos hacer mucho, pero aquellos poco lo hacemos de bueno gana, publicando tu lista. Generalmente evitamos este tipo de ayuda, pero en tu caso merece la pena de hacer una excepción. También porque no es fácil cultivar una pasión como aquel de los motores lejos de los grandes centros y de la "vuelta buena", que antes o después un chanche la da.
Dice este, una recomendación. Obviamente no queremos ni tenemos que entrar en el mérito con la relación con tus padres, sin embargo apetecemos de decirte que tu gana de correr no tiene que ser motivo de tensión entre vosotros. Respeta sus temores y verás que antes o después entenderán tu pasión. Y recuerda que, por cuando tú puedas ser bueno al volante, la ebriedad de una carrera no vale nunca la dulzura del sentimiento materno. ¡En todo caso vaya… suerte Davide!
Llevado por AutoSprint n° 34 - agosto de 2001
|